El muñeco Coco, el comienzo de Flor Con Fortuna
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El muñeco Coco, el comienzo de Flor Con Fortuna

¿Recuerdas a qué jugabas cuando eras pequeña? y ¿cuál era tu juego favorito?

A mi me encantaba inventarme historias. En los cumpleaños, que venían a casa un montón de amigos, jugábamos a súper héroes. Disfrutábamos un montón inventando aventuras.

Ahora que tengo dos hijos y les veo jugar recuerdo con nostalgia la niñez, una época sin preocupaciones, poca tarea y jugando la mayoría del tiempo.

Cuando mi hija tenía unos dos años veía unos dibujos animados en los que salía un pulpo llamado Coco que le gustaba mucho y se lo tejí a ganchillo. Un tiempo después me pidió que le pusiera piernas y que fuera chica, así que la llamamos Coca y se la tejí. Le gustó tanto a mi hijo que me pidió también un Coco de color rojo. Aquí os dejo una foto de los tres con una muñeca que era mía cuando era pequeña y que todavía conservo.

 

Disfruté tanto diseñando muñecos que inventé mis propios personajes, comencé con el oso Tom y la osa Julieta.

Los elefantes Raphael y Raphaela.

La Rana Renata.

Los piratas Mia y Timoteo.

Y el unicornio Rainbow.

Al principio tejí sonajeros, pero esas caras tan pocholas pedían cuerpos así que me puse manos a la obra. Me di cuenta de que los muñecos que había tejido a mis hijos no se podían sentar, así que estuve haciendo varias pruebas y finalmente di con la forma en que pudieran sentarse sin caerse.

Y aquí estoy unos años después, ilusionada como el primer día creando personajes para que los niños se inventen sus propias historias.

El nombre de mi marca viene de unir los nombres de mis abuelas y mi tía que fueron las que me enseñaron a tejer y siempre han estado haciendo labores: Florencia, Consuelo y Fortunata. Recuerdo pasar mucho tiempo mirándolas intentando averiguar como podían tejer cosas tan complicadas solo con unas agujas o un ganchillo y un hilo. A ellas les debo mi pasión por las labores.

 

Marta

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